Es lamentable ver cómo unas masas frustradas, indignadas y explotadas no se les conceden más medios efectivos de expresión y participación democrática en un país “supuestamente democrático”. Masas que ya van aprendiendo a las malas que la única manera de hacerse escuchar para ser tenidas en cuenta es recurriendo a la violencia y al caos del desorden de las protestas salidas de control, en un país donde fuera de votar no hay más participación democrática real a las mayorías en las decisiones que pretende el poder ejecutivo, decisiones que afectan sin duda a todos los sectores sociales, para beneficio siempre de los mismos… qué lástima, termina la violencia” mostrándose como un recurso lamentable para invocar la sensatez de una clase dirigente cegada por su terquedad y por su orgullo.
Es fácil entender cómo un empresario rico, sus amigos y familiares, sean defensores panfletarios y propagandistas de políticos de ultraderecha, ya que tales personajes siempre les han favorecido y les favorecerán con contrataciones públicas y demás negociaciones con sus empresas y sus muchos negocios personales que les hacen cada vez más millonarios y les afianzan en esa misma “rosca” de la que es lógico que no quieran salir jamás. Lo más cierto también, es que tales roscas mayoritariamente “tienen ya en sus bolsillos” a la mayoría de los políticos realmente importantes que bien pudieran atentar contra sus intereses de manera contundente y real, así pues, lo más cierto es que como bien dice la canción: “la suerte está echada”, la administración pública seguirá siendo de los mismos y el resto “jodido”, las mayorías sin más oportunidad que su salario si es que lo tienen o de su actividad económica por informal que pueda ser. Resulta sin embargo curioso, ver a tantos pobres v...

Comentarios
Publicar un comentario