Se hace evidente, que las mayorías en Colombia, cansadas de la marginación y la exclusión a la que se han visto tradicional e históricamente sometidas, parecen ya no creer mucho ni confiar en los que se han hecho llamar siempre sus representantes, de tal manera, que por un lado se notan los directivos del paro, y por otro la ciudadanía, los jóvenes descontentos y muchos otros indignados de lo que llaman la primera línea. Y se puede entender, puesto que los sindicatos luchan con preferencia por sus gremios y muchas veces ni sus propias mayorías de afiliados se sienten bien representadas, de ahí que, las mayorías de desempleados y afectados por la corrupta gestión política tradicional, parecen no obedecer a nadie, reclamando la atención del gobierno que les esquiva y busca ignorarlos. No cabe duda, de que muchos delincuentes y vándalos, aprovechan el cuarto de hora para hacer de las suyas, como también lo aprovechan los lagartos políticos de todos los bandos, que quieren siempre u...
"Reflexiones sin Censura"(Por Fernán Tamayo)