El consumo cultural es sin duda alguna, la más característica particularidad del ser humano, pues como creador de cultura, “productor cultural”, se complace de manera indiscutible en la contemplación de su obra y no sólo desde una estética y pasiva contemplación, sino que la “vive” plenamente haciéndola “vida y realidad”, aquello que determinará su vivir. Pues como bien es sabido, toda esa narrativa, toda esa poesía y toda esa música desde las creencias religiosas hasta la organización social en general y de los estilos de vida posibles, serán los que configuren y diseñen desde los primitivos tiempos, la sociedad humana de la posteridad. Y así sigue siendo aún hoy en día; amamos el arte, la música, la poesía, las narraciones, las historias entretenidas, la literatura y el cine, aún tenemos todo tipo de creencias tan válidas como el primer día, pues eso es ser humano “Humano de verdad”. Que viva la cultura…
Es fácil entender cómo un empresario rico, sus amigos y familiares, sean defensores panfletarios y propagandistas de políticos de ultraderecha, ya que tales personajes siempre les han favorecido y les favorecerán con contrataciones públicas y demás negociaciones con sus empresas y sus muchos negocios personales que les hacen cada vez más millonarios y les afianzan en esa misma “rosca” de la que es lógico que no quieran salir jamás. Lo más cierto también, es que tales roscas mayoritariamente “tienen ya en sus bolsillos” a la mayoría de los políticos realmente importantes que bien pudieran atentar contra sus intereses de manera contundente y real, así pues, lo más cierto es que como bien dice la canción: “la suerte está echada”, la administración pública seguirá siendo de los mismos y el resto “jodido”, las mayorías sin más oportunidad que su salario si es que lo tienen o de su actividad económica por informal que pueda ser. Resulta sin embargo curioso, ver a tantos pobres v...

Comentarios
Publicar un comentario