Si lo consideramos desde una perspectiva política, es claro que toda política como administración de los bienes públicos tiene sin duda el control de grandes presupuestos, además de marcar el rumbo de la sociedad con decisiones importantes que afectan a las mayorías beneficiando a algunos sectores más que a otros. El rumbo de la política en el mundo actual está determinado por los grandes capitales de los grandes sectores empresariales que quieren una sociedad y una política a su antojo y beneficio, de tal manera, que teniendo ellos la “sartén por el mango”, serán por mucho tiempo los que configuren una sociedad “a su antojo”… por otro lado, es claro que a nivel mundial, nadie se preocupará en serio por la preservación del ecosistema planetario, los recursos naturales tanto renovables como no renovables se seguirán explotando indiscriminadamente sin importar protestas ni movimientos sociales, pues las grandes riquezas que mueven los empresarios del mundo con la explotación de recursos naturales, pone por encima de todo y antes que nada su rentabilidad y beneficios más que el cuidado del medio ambiente… así, las fuentes hídricas realmente aptas para el consumo humano serán muy escasas y serán propiedad privada de empresarios sedientos de ganancias, de esta manera, es como el agua será más costosa que los combustibles en el futuro lamentable de nuestro planeta, lo que incrementará la falta de higiene y el brote de enfermedades y males que afectarán masivamente a los excluidos y marginados. Pasivamente, las futuras generaciones observarán el colapso paulatino de su mundo, la creciente descomposición social que tendrá lugar por el crecimiento del subempleo, la informalidad laboral y la falta de oportunidades para los ciudadanos de un futuro no muy lejano, el caos terminará por imponerse donde la represión estatal no sea capaz de pasar por encima de todos los ciudadanos… ¿Acaso hay algo que podamos hacer en verdad para evitarlo?... Lástima por nuestros descendientes, es claro que no les espera una buena sociedad...
Es fácil entender cómo un empresario rico, sus amigos y familiares, sean defensores panfletarios y propagandistas de políticos de ultraderecha, ya que tales personajes siempre les han favorecido y les favorecerán con contrataciones públicas y demás negociaciones con sus empresas y sus muchos negocios personales que les hacen cada vez más millonarios y les afianzan en esa misma “rosca” de la que es lógico que no quieran salir jamás. Lo más cierto también, es que tales roscas mayoritariamente “tienen ya en sus bolsillos” a la mayoría de los políticos realmente importantes que bien pudieran atentar contra sus intereses de manera contundente y real, así pues, lo más cierto es que como bien dice la canción: “la suerte está echada”, la administración pública seguirá siendo de los mismos y el resto “jodido”, las mayorías sin más oportunidad que su salario si es que lo tienen o de su actividad económica por informal que pueda ser. Resulta sin embargo curioso, ver a tantos pobres v...

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