Y mientras camino a mi casa luego de mi paseo por el cementerio pienso:
Nuestros gobernantes hablan de ampliar cobertura en educación, creen que con saber leer y escribir es suficiente para una mejor sociedad; todos ellos elitistas, burgueses, adinerados, sin haber enfrentado nunca la grave lucha del existir de las masas...
Los empresarios hablan de “educación para el trabajo”, pensando exclusiva y egoístamente en la rentable producción de sus empresas, que más parecen monstruos devoradores de las fuerzas de producción que generosa creación de empleo con salario de hambre, legitimado por el estado, su aliado circunspecto, pues los gobernantes son empresarios.
Y así, “educación para el trabajo”, creación de esclavos sumisos, condenados a las migajas sobrantes de las mesas de sus señores; técnicos, tecnólogos, conocedores empeñados sólo en su reducido sector del saber: “la producción de riqueza ajena”.
Médicos, ingenieros, abogados, al vergonzoso servicio de una burocracia asesina, instituida por el poder legitimador del estado, que siendo de los empresarios y de las élites, trabaja enteramente por sus intereses...
“No pienses, no seas holgazán y perezoso, trabaja, produce, genera riqueza, aunque no sea para ti”, es la consigna del mundo de la producción...
¿Y si yo pienso? ¿No veo acaso la realidad de manera más objetiva? ¿No quieren que yo piense? ¿Quieren que siga siendo esclavo?
Si, y así hablan de desarrollo, de empleo, de mentiras que los pobres e ignorantes que trabajan duro día a día no se cansan de esperar; resignados al exilio, como por necesidad que es hambre...
¿Y tú, piensas?
Es fácil entender cómo un empresario rico, sus amigos y familiares, sean defensores panfletarios y propagandistas de políticos de ultraderecha, ya que tales personajes siempre les han favorecido y les favorecerán con contrataciones públicas y demás negociaciones con sus empresas y sus muchos negocios personales que les hacen cada vez más millonarios y les afianzan en esa misma “rosca” de la que es lógico que no quieran salir jamás. Lo más cierto también, es que tales roscas mayoritariamente “tienen ya en sus bolsillos” a la mayoría de los políticos realmente importantes que bien pudieran atentar contra sus intereses de manera contundente y real, así pues, lo más cierto es que como bien dice la canción: “la suerte está echada”, la administración pública seguirá siendo de los mismos y el resto “jodido”, las mayorías sin más oportunidad que su salario si es que lo tienen o de su actividad económica por informal que pueda ser. Resulta sin embargo curioso, ver a tantos pobres v...

Comentarios
Publicar un comentario