Colombia, un país tan rico, según algunos el segundo país más rico del mundo en recursos naturales y biodiversidad; rico en minería, hidrocarburos y tantas más riquezas. Dicen que el primer país por su riqueza es Brasil, qué curioso que los dos países más ricos sean de los que más pobreza y desigualdad socioeconómica presentan.
Todos los que en Colombia de alguna u otra manera han trabajado en cuestiones de caridad, sea con órdenes y comunidades religiosas católicas o protestantes, incluso con la Cruz Roja, saben perfectamente del hambre que se padece en toda Colombia, lejos de la élite, en los abundantes suburbios que van desde las zonas urbanas hasta las rurales; del hambre que se padece en las periferias como Chocó, Valle del Cauca y las periferias de la región caribe.
Ya en muchas ocasiones hemos sabido de noticias sobre muertes de menores por desnutrición, incluso de ancianos, ¿por qué hasta ahora sale esto en televisión? ¿por qué demoraron tanto para hacerlo público y darse cuenta?
Es claro que en nuestra televisión siempre predomina la farándula más que cualquier cosa; noticias de momento, todos hacen cara y nadie hace nada. La Guajira por ejemplo, es un departamento que recibe muchos impuestos y regalías por las empresas que en su territorio funcionan, lo cierto es que no son dos pesos. ¿Y hasta ahora la administración departamental no ha podido erradicar efectivamente tal problemática? ¿ni programas de comedor comunitario, ni una escuela digna aunque pequeña con un programa medianamente bueno de comedor escolar?
¿qué hago por mi país? ¿qué hacer por mi país? ¿qué hace nuestro país por cada uno de nosotros? ¿qué hace nuestro país por la gente corriente de a pie cuando no es por publicitar a tal o cual programa político o de tal partido?
Hay que pensarlo…
Es fácil entender cómo un empresario rico, sus amigos y familiares, sean defensores panfletarios y propagandistas de políticos de ultraderecha, ya que tales personajes siempre les han favorecido y les favorecerán con contrataciones públicas y demás negociaciones con sus empresas y sus muchos negocios personales que les hacen cada vez más millonarios y les afianzan en esa misma “rosca” de la que es lógico que no quieran salir jamás. Lo más cierto también, es que tales roscas mayoritariamente “tienen ya en sus bolsillos” a la mayoría de los políticos realmente importantes que bien pudieran atentar contra sus intereses de manera contundente y real, así pues, lo más cierto es que como bien dice la canción: “la suerte está echada”, la administración pública seguirá siendo de los mismos y el resto “jodido”, las mayorías sin más oportunidad que su salario si es que lo tienen o de su actividad económica por informal que pueda ser. Resulta sin embargo curioso, ver a tantos pobres v...
Comentarios
Publicar un comentario