Proyección subjetiva de anhelos e idealizaciones sin fin, en
una especie paradójica dada a la contemplación feliz de la
artificial perfección y belleza que caprichosamente concibe
como tal...
Patrones y más patrones tradicionalmente promovidos desde
las ansias y frustraciones de unos cuantos que bien se
imponen de manera particular desde su “hacer” impresionante ante las masas desprevenidas, presas de la ignorancia y la insaciable sed de aquellos que inútilmente vagan por la existencia como hambrientos de la satisfacción que nunca encuentran...
Así, es el éxtasis en el que nos sumen la música y la poesía,
el que nos eleva al cielo de banalidades y delicias ilusorias
propiciadas por nuestras enfáticas carencias que nos trauman
y nos obligan a verles reflejadas en cualquier manifestación
del espíritu humano.
La Pintura, la Escultura y la Literatura, idealizaciones
consoladoras de insatisfacciones privadas de autores y
público hambriento de espectáculo, belleza y hasta
excentricidades en las que los autores parecen desahogar
frustraciones y penas habidas en un pasado insólito que se
resiste a ser olvidado y punza la conciencia del artista hacia
el “exorcismo de la creación artística” como un vómito
incontenible o como la mierda insoportable...
Y sí, es increíble, pero cierto, la creación del artista es como
la excreción incontenible que debe expulsar a como dé lugar,
excreción gustada por el resto, que bien puede hallar en ella
una identidad y hasta algún medio de exorcizar sus propios
demonios..
Es fácil entender cómo un empresario rico, sus amigos y familiares, sean defensores panfletarios y propagandistas de políticos de ultraderecha, ya que tales personajes siempre les han favorecido y les favorecerán con contrataciones públicas y demás negociaciones con sus empresas y sus muchos negocios personales que les hacen cada vez más millonarios y les afianzan en esa misma “rosca” de la que es lógico que no quieran salir jamás. Lo más cierto también, es que tales roscas mayoritariamente “tienen ya en sus bolsillos” a la mayoría de los políticos realmente importantes que bien pudieran atentar contra sus intereses de manera contundente y real, así pues, lo más cierto es que como bien dice la canción: “la suerte está echada”, la administración pública seguirá siendo de los mismos y el resto “jodido”, las mayorías sin más oportunidad que su salario si es que lo tienen o de su actividad económica por informal que pueda ser. Resulta sin embargo curioso, ver a tantos pobres v...

Comentarios
Publicar un comentario